LOS PROBLEMAS DEL CABELLO: LA CASPA Y LA CAÍDA DEL PELO
QUÉ ES LA CASPA
La caspa es un problema dermatológico que afecta a un gran porcentaje de la población. Más de la mitad de las mujeres la padecen en algún momento de su vida. Suele ser muy común en la pubertad y adolescencia y, en la mayoría de los casos desaparece tras esta etapa. Se da, normalmente, en los cabellos más grasos, aunque no sólo. No puede resolverse para siempre, pero, sí puede controlarse su aparición. Se debe a una infección por hongos en el cuero cabelludo que hace que la piel se descame y haya un exceso de sebo. Varios son los factores que pueden causar la caspa: estrés, mala circulación sanguínea, alimentación deficiente en algunos minerales, residuos de productos agresivos para el cabello….etc.
La caspa puede presentarse también en cejas y pestañas, pero es algo infrecuente. Muchas veces va asociada con la caída anormal del cabello.
CÓMO ACABAR CON LA CASPA
Para tratar la caspa existen champús anticaspa con minerales indicados para este problema, como el zinc, el ácido silacílico y con ph neutro. Al lavarnos la cabeza también debemos utilizar champús normales alternándolos con los anticaspa. El uso de los champús especiales debe ser intermitente ya que su uso continuado provocaría más caspa. Se suele utilizar, además, un poco de vinagre disuelto en el agua del aclarado. Tampoco es bueno tocarse ni rascarse el cuero cabelludo porque se irritará más.
Por otra parte, podemos ayudar a disminuir la caspa con una alimentación rica en zinc, grasas insaturadas y disminuyendo los alimentos grasos de origen animal y los muy elaborados. Otras técnicas que pueden funcionar son la acupuntura y la medicina alternativa a base de hierbas.
LA CAÍDA DEL PELO
La caída del cabello es un problema mucho más frecuente en el hombre que en la mujer, aunque, a todos nos afecta en mayor o menor medida. En la mujer está aumentando a medida que se va introduciendo en el mundo laboral y está sometida a más tensiones diarias. Sobretodo, en ciertas épocas del año, como el principio de otoño, perdemos mucho más pelo de lo normal; la caída estacionaria. Cada día solemos perder entre 50 y 100 pelos de la cabeza debido a que termina su ciclo vital. Cuando se producen pérdidas en cantidades mayores hablamos de alopecia. En momentos de estrés, alimentación pobre en vitaminas y minerales, (especialmente hierro y zinc), alteraciones hormonales y predisposición genética puede aumentar este problema.
A menudo la caída del pelo está asociada a un aumento de la grasa del cuero cabelludo y a la caspa, estos signos pueden “avisarnos” de que algo no va bien en nuestro cabello y podremos prevenir a tiempo una mayor pérdida del pelo.
La alopecia, también llamada calvicie, es la pérdida excesiva de cabello y es un problema muy frecuente en las consultas de dermatología. Esta calvicie común es de origen hereditario. La alopecia común distribuida por toda la cabeza es más común en el hombre y en algunas mujeres, frecuentemente en la menopausia y causada por los desarreglos hormonales tales como la pérdida de estrógenos, (hormonas femeninas), y una mayor proproción de andrógenos, (hormonas masculinas). Esta alopecia se conoce como androgénica, por su origen hormonal, hay casos de alopecia androgénica graves en mujeres donde presentan una calvicie propia del hombre como la pérdida de pelo desde la frente hacia atrás, pero son casos raros.
Por otro lado, la pérdida de cabello en zonas aisladas de la cabeza se llama “alopecia areata”; se da en el hombre y la mujer por factores como infecciones bacterianas de alguna zona del cuero cabelludo o, incluso, de alguna muela. También por situaciones de estrés intenso o de enfermedades sistémicas, (a nivel de todo el cuerpo).
Para su prevención, hay que mantener una alimentación completa y equilibrada y evitar las tensiones. Tampoco son aconsejables los tintes con amoníaco, las permanentes, los cepillados muy fuertes, los peinados muy tirantes…etc. porque debilitan el pelo. Cuando entran en juego factores hereditarios o de tipo hormonal, como en el caso de los hombres, no tenemos más remedio que acudir a productos cosméticos. En el mercado farmacéutico existen champúes y lociones indicadas en la alopecia que contienen oligoelementos, vegetales y minerales que disminuyen este problema y el exceso de seborrea o caspa, muy frecuentemente asociados a la caída del pelo. En estos productos se encuentra también una molécula llamada aminexil que conserva el colágeno que nutre el cabello para que éste no se destruya y se siga alimentando. Para aplicarte estos cosméticos debes tener en cuenta las instrucciones de uso porque, de lo contrario, podrían provocarte reacciones alérgicas y aumentar la caída del cabello.
También los masajes con infusiones de romero, lavanda, tomillo o laurel son eficaces a la hora de atajar la caída del pelo.
Hay trucos para disimular este problema como las pelucas, extensiones, tintes de henna y ciertos peinados que son fáciles y dan volumen al pelo, ¡logrando unos resultados espectaculares!