EL LAVADO DEL PELO

El lavado del pelo debe hacerse siempre teniendo en cuenta la cantidad de grasa o sebo que tengamos. Nuestro pelo es seco cuando al tacto es áspero, se enreda mucho y tiene poco brillo. Debemos lavarlo máximo 3 veces por semana si no queremos tenerlo más seco aún.
Por el contrario, si tenemos un cabello muy brillante, de tacto suave y más bien con poco volumen es que es más graso. El pelo graso suele estar pegado a la cabeza por arriba y más suelto por las puntas, éstas pueden estar secas a veces, siendo entonces un pelo mixto. La mayoría de las mujeres que usan tintes a menudo y tienen algun desarreglo hormonal tienen el cabello mixto.
Para lucir una buena melena y que se vea cuidada, debemos lavar el pelo utilizando productos adecuados, los acondicionadores, cremas suavizantes, mascarillas capilares o protectores nos ayudan a que nuestro pelo luzca mejor pero la forma de lavaro es tambien importante.
- A la hora de comprar el champú, debemos elegir una marca fiable, no son todos iguales; y escoger el adecuado a nuestro cabello: seco, graso o normal. No es adecuado pasarse con los lavados porque lo resecaríamos demasiado. Los profesionales de la peluquería recomiendan reducir los lavados a 2-3 veces por semana en cabellos normales. Por otro lado, no podemos descuidar su higiene ya que aumentaríamos las bacterias. Antes de lavarlo, es mejor cepillarlo para eliminar los posibles restos de laca u espumas que hayamos puesto.
- Es mejor no aplicar champú más de una vez por lavado y no demasiada cantidad, una nuez será bastante. Tampoco debemos frotar fuertemente el cuero cabelludo con las uñas porque estimulamos así la secreción de su grasa natural. Sólo masajear ligeramente con los dedos y repetir si tiene tendencia a engrasarse mucho; de esta forma nos quedará más suelto y con más volumen.
- Para evitar la electrificación del cabello y poder desenredarlo mejor lo mejor son los acondicionadores o cremas suavizantes. Algunos champús ya lo lleavan incorporado. Los detergentes que contienen los champús están cargados de cargas negativas que electrizan las hebras de los cabellos y generan electricidad estática al chocar unas con otras. Para reducir este efecto y evitar que la cabeza se nos quede como un cesto, podemos aplicar acondicionador despues del champú y una vez enjuagado el pelo, pero sólo desde las orejas hasta las puntas y nunca más arriba pues lo engrasaríamos demasiado. El acondicionador o crema suavizante nos dejarán el pelo más suave y nutrido, pero también se nos “verá sucio” antes. Si nuestro pelo no está seco y no tenemos problemas para desenredarlo, es mejor no usar acondicionador ni crema suavizante, al menos no más de una vez a la semana. Otra opción para desenredar el pelo y evitar la electricidad estática son los acondicionadores sin aclarado, se echan en el pelo tras lavarlo y no se enjuagan, son muy líquidos y facilitan el peinado mucho, a la vez que nos aportan más brillo. Si tu cabello es seco, las mascarillas capilares nos aportan una hidratación extra al pelo y están indicadas para los cabellos más secos o estropeados, por ejemplo los permanentados en los que servirá para definir los rizos.
- Para enjuagarnos el cabello el agua debe estar tibia, si está muy fría no elimina bien la suciedad y si está muy caliente puede aumentar la secreción de grasa del cuero cabelludo. Si puedes, acaba el enjuagado con agua fria, tu pelo brillará más.
- Después del lavado debemos secar el exceso de agua con una toalla. Para secar el pelo lo mejor es evitar en la medida de lo posible el uso del secador y del aire muy caliente, ponte una toalla a modo de turbante para secar el exceso de agua. No es bueno frotar fuerte la cabeza porque el pelo se debilita. Hay que dar ligeros toques presionando suavemente con la toalla. Tampoco debemos cepillarnos el cabello mojado, es mejor peinarlo con un peine de púas muy separadas, así no se romperán las fibras capilares. La forma más sana para secarlo es al aire libre, sin secadores. Pero, es normal que, en épocas de frío, utilicemos el secador. De todos modos, evitando una temperatura muy alta y alejando el chorro de aire caliente del pelo no lo dañaremos. Si lo haces a mucha temperatura, tu pelo se resecará más y estimularás la producción de grasa del cuero cabelludo. Dirije el chorro de aire de arriba a abajo para no levantar la cutícula del pelo y acaba con aire frio para mantener la forma.Cuando utilices el secador, acaba con una temperatura más fría, así el pelo se quedará fijado. Si diriges el chorro de aire siempre hacia abajo, conseguirás más brillo porque no se levantarán las cutículas.
- Si quieres moldear mejor tu peinado, utiliza espumas moldeadoras, en pequeña cantidad antes de que el pelo esté seco totalmente, son imprescindibles si tienes el pelo rizado para definir las ondas de tu pelo y que no se vea seco y encrespado.
- Para cepillarlo una vez seco, el cepillo con cerdas de jabalí y púas redondeadas cuidará tu pelo y le dará más brillo.