El Baño de Vapor o "Baño Turco"

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EL BAÑO DE VAPOR.

El baño de vapor o baño turco es un método muy natural y eficaz para limpiar el organismo y desintoxicarlo. Desde el siglo XVIII, en las culturas orientales, especialmente en la turca, los baños de vapor eran usados como baños públicos y como rituales de relajación para el cuerpo y el alma.

Se basa en la concentración de vapor y de calor en una habitación cerrrada con unas pequeñas salidas al exterior a modo de respiradero. La temperatura media es de 50 grados centígrados. La iluminación es escasa y hay unos pequeños bordes en los laterales donde las personas se sientan o se tumban durante varios minutos. En nuestro país suele haberlo en grandes gimnasios y centros de belleza y estética.

La desintoxicación del organismo se produce cuando el baño de vapor hace que el cuerpo sude mucho, los poros se dilatan y sale al exterior toda la suciedad acumulada en ellos, tanto células muertas como grasa.

Con esta sudoración, nos deshidratamos mucho, por eso, es recomendable beber inmediatamente después del baño de vapor para reponer los líquidos perdidos.

Contraindicaciones del baño de vapor:

-Está desaconsenjado en personas con problemas de vasodilatación como venas varicosas o dermatitis.   Por esta tendencia a la dermatitis, al tomar el baño de vapor varias veces, podemos sentir nuestra piel algo áspera, inflamada o que nos escuece al lavarnos, especialmente la cara. Entonces, es mejor reducir la frecuencia de los baños. A menudo, algunas pieles sensibles, reaccionan al extremado calor del vapor, los poros se dilatan una y otra vez  y la piel permanece inflamada afectándole más los jabones y lociones que usemos para la limpieza y el cuidado diario. Llegados a este punto, espaciaremos los baños de vapor hasta encontrar una frecuencia donde nuestra piel se recupere bien y permanezca lisa y descansada. No es necesario más de uno o dos baños a la semana para obtener sus beneficios.

-Si nuestra piel es muy sensible y notamos escozor al lavarnos tras el vapor, mejor lavarla antes, para que desaparezca la suciedad que pueda haber en ella y, tras el baño de vapor, sólo tomar una ducha con agua tibia o fria para cerrar los poros.

-La única contraindicación importante es sufrir una enfermedad cardíaca sin tratar.

Los efectos positivos del baño de vapor a nivel general son:

- la vasodilatación de la circulación periférica, es decir, las venas aumentan de tamaño y la sangre fluye en mayor cantidad debido al calor húmedo. Esto facilita la dilatación de los poros de la piel y con ello el sudor. Es muy bueno para las pieles con tendencias al acné y para exfoliar cualquier tipo de piel, de forma suave. Esta purificación a través del vapor deja la piel muy limpia y tersa, aporta más luminosidad y nos rejuvenece disimulando pequeñas arrugas.

-las defensas se activan debido a esta dilatación de la circulación, por tanto, el sistema inmunitario se ve potenciado.

- relajación tras salir del baño de vapor, al haberse activado el organismo, una vez vuelto a la normalidad, el cuerpo ha liberado las tensiones reprimidas. Sensación de más energía y tranquilidad.

-mejora el estado de ánimo, este estado de desahogo del organismo hace que aumente el bienestar tanto físico como mental.

Antes del baño de vapor es bueno tomar un vaso de agua y ducharse con agua tibia. Si, una vez dentro nos sentimos mal y tenemos excesivo calor y sensación de ahogo, debemos salirnos del baño.

El tiempo de permanencia aconsejable dentro del baño de vapor es de 5  a  15 minutos, y se recominenda ducharse cada 5 minutos con agua fria para contrarrestar el calor.

Después, debemos ducharnos con agua tibia, acabar con agua fria dirigiendo el chorro de abajo a arriba para contraer de nuevo las venas y aligerar así la circulación.

Tras la ducha, debemos  ponernos crema hidratante, especialmente en la cara.

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